WordPress puede ser lento, sus Core Web Vitals pueden ser pobres.
Pero con un servidor LiteSpeed, un buen CDN, un theme minimalista para escribir tú el CSS y el JavaScript a tu gusto puedes llegar a 99 – 100 de rendimiento y 100 de SEO.

Y eso que le había metido animaciones y CSS in-line para experimentar cuanto aguanta.
No son tan determinantes cuando tienes optimizadas las variables clave: el servidor, el theme, la comprensión de las imágenes y la gestión de las cachés.
Si se le da demasiada importancia a los consejos de optimización que da Google en PageSpeed Insights, que muchas veces, solo te hacen ganar milisegundos, es frustrante y alguna gente se cambia de CMS.
Lo que todavía no he encontrado es un buen gestor de cookies que sea ligero, porque al probar varios con todos me empeoraba la optimización.
Si ya nos queremos meter en optimización avanzada de rendimiento web o WPO por sus siglas en inglés, suelo usar Bugbear y Perfmatters. Este último es mejor usarlo primero en entornos de pruebas porque muchas configuraciones te descuadran la web.
Si tienes WooCommerce con bastantes productos en tienda, se recomienda un servidor con bastantes PHP Workers y optimizar la base de datos con HPOS porque te almacena los pedidos en tablas dedicadas acelerando el procesamiento de la tienda.
Pero vamos, que el mejor CMS será el que mejor se adecue a los objetivos de tu negocio.
¿Hablamos?